Sinopsis: Cuando el doctor Wood se entera de que su enfermera al mal a utilizar su termómetro rectal, no duda un segundo en hacerle una demostración. No teniendo paciente bajo la mano, es ella que va a deber servir de cobaya. Una vez que esta zorra se encuentra accoudée en la cama, el culo al aire, el doctor le introduce un termómetro dentro del ano prodigándole a sus consejos sagaces. Luego, le desliza un consolador transparente por el recto con el fin de observar su intimidad del interior. ¡Este doctor Wood tiene de verdad el golpe de mano para tomar la temperatura! Dispone de muchos pequeños trucos para aflojar a sus pacientes. ¿S? ¡allí tiene uno cuya eficacia no debe ya probarse, está el grande golpe bien de mástil en el coño! Caliente conejo de naturaleza, no se lo detiene ya una vez que fue. ¡Después de haberse hecho bien chupar la polla por su putita de enfermera, lo enculera seco como un verdadero golfo! ¡Pero al cabo de algunos vas y vienes esto es la sorpresa! ¿Eh sí doctor, las sendas fangosas pueden a veces s? probar fangoso:) No dicen más, descubrirá incluso por ustedes lo que es. A pesar de los riesgos que eso implica, esta zorra le gusta hacerse machacar las vísceras. Entonces, le pondrá bien profundamente dentro todas las posiciones y nos mostrará regularmente su ano abierto. ¡Luego, para vaciarse los huevos dirá a esta perra venir a arrodillarse delante ella de boca muy abierta y se la verterá su jugo caliente y grueso como sopa sobre la lengua!
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